La burbuja o la muerte: ¿Qué hago con mi piso?
Sólo queríamos aprovechar la racha. Sabíamos que debíamos ser cautos y que no podíamos llegar a ese famoso nivel máximo de endeudamiento. No obstante, nuestra capacidad de ahorro respecto a la velocidad de subida de los precios fue el detonante de una decisión únicamente alimentada por el bajo precio del dinero de hace dos años. Ahora, sin embargo, todo está cambiando. Todos sabemos lo mal que se está poniendo el tema de la vivienda. No hay cena, descanso laboral o trayecto de ascensor en el que no se cite la dichosa hipoteca.
Suben los tipos de interés, y ante ello, el comentario general es el de "ya se inventarán algo...al banco no le interesan mis ladrillos". Según esto, entonces, ¿debemos esperar a una recuperación de los tipos de interés y, con ella, volver a unas mensualidades más cómodas? Quizá, antes de mostrarnos tan optimistas ante un futuro incierto, deberíamos echar un vistazo al pasado conocido. ¿Por qué está cambiando el escenario de un modo tan amenazante para el pequeño inversor?
Todos recordamos los años en los que España tuvo que hacer los deberes para que le fuera posible entrar al tan ansiado mercado europeo. Y cumplió. No así la principal potencia del continente, Alemania, que se sumió en una crisis económica paliada gracias, entre otras cosas, a una importante bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo en todo el territorio de los quince. Eso no le fue bien a España. Las familias españolas dispusieron de mayores facilidades para endeudarse, haciéndose muy atractiva la inversión inmobiliaria. Sin embargo, ese ascenso de la demanda no fue a la par de la oferta, produciendo el consiguiente aumento de precios.
Pues bien, ¿por qué estoy preocupado? Dejando a parte la opinión de expertos es relativamente fácil aventurarse a augurar el futuro a corto plazo. La subida de tipos de interés (es duro, pero ojalá Alemania se vaya otra vez a pique) hace que cada vez sea más difícil obtener créditos para la compra de viviendas. Por tanto, bajará la demanda. Eso es de esperar que lleve a una consiguiente bajada de precios. Pero es que si además añadimos los pisos que intentan malvender las familias sobre-endeudadas por la nueva situación, la oferta será aun mayor y se producirá una bajada más pronunciada de los precios (boom de la burbuja). Por otro lado, hasta que una familia decide vender, pasa un tiempo en el que no hace más que empobrecerse. Yo mismo, ya no sufro sólo por si alguien pagará por mi piso lo que vale según tasación, sino si éste vale lo que yo ya pago por él mes a mes. ¿En qué momento empezaré a estar haciendo el tonto?, ¿cuándo el apego sentimental a mis ladrillos será insuficiente para justificar mi nivel de pobreza?, ¿cuánto valen mis sentimientos?, ¿a cuantas otras cosas estoy dispuesto a renunciar a la espera de una mejora? Porque, claro está, que como consecuencia inmediata de mi endeudamiento está la disminución de mi inversión en otros bienes de consumo (El consumo privado desciende).
Por tanto, ¿qué puede inventarse el banco o el gobierno teniendo en cuenta que los dos pilares económicos españoles (vivienda y consumo privado) están llegando a una crisis que, como mínimo, acabará con una subida importante de la inflación que, entre otras medidas, suele ser compensada con nuevas subidas de los tipos de interés (círculo vicioso)? Y lo que es más importante, ¿que hago yo con mi piso hasta entonces? ¿Cuando llegará esa supuesta solución?. ¿Vendrá del Gobierno central español, o el Banco Central Europeo nos tratará como a la Alemania de los 90?
Con todo, algunos expertos, como Gonzalo Bernardos, coinciden en afirmar que el año 2008 la situación económica española va a estar muy debilitada y que, entre otras cosas, va a ser debido a una bajada de aproximadamente el 20% de los precios de las viviendas (hasta 2009), especialmente en los centros de las grandes ciudades. Así pues, y como también afirma el Sr. Bernardos, ¿el negocio es vender ahora e irse de alquiler?
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Comentarios sobre La burbuja o la muerte: ¿Qué hago con mi piso?
A la pregunta ¿Qué hago con mi piso? hay una respuesta clara: vivir en él. En mi humilde opinión de no economista, creo que el problema lo tendrá la gente que especula con los pisos y que cree que son un negocio en vez de una necesidad básica del ser humano.Lo que es cierto es que todo el mundo necesita vivir en algún sitio. Si bajan los precios de la vivienda como tú dices, no podrás venderlo por el mismo precio que lo comprastes al banco. Pero tampoco te costará tan caro como ahora el nuevo piso al que quieras acceder. Al final tendrás que seguir pagando la misma hipoteca, con el euribor más caro y apretarte el cinturón.
lo primero decirte que has metido la pata, y hasta el fondo.
un obrero nunca puede pagar por ENCIMA del precio real de un producto de mercado, eso sólo lo pueden hacer los inversores, los que realmente ganan dinero, y les da igual de que manera, aún fastidiando a millones de jóvenes, familias, etc QUE LITERALMENTE SE EXCLAVIZAN ,para pagar su USURA pura y dura.
los bancos han hecho posible que el gobierno ZP ,promulgue una ley ,en la cual si tu no pagas tu hipoteca, tu banco se queda con tu piso y con el valor que este haya perdido en el mercado, es decir que si costaba 40 millones y ahora en el mercado vale 25, tendrás que pagar con tus cuentas corrientes, coche, moviliario, sueldo, etc los otros 15 millones.
Y esto me parece muy justo,........porque el banco te ha prestado un dinero, y el valor del inmueble es garante de un determinado valor, no del total, aunque hasta el 2007 haya sido así , ahora ya no lo es.
Es dramatico para muchas inversores y trabajadores que se embarcaron es esa dramática aventura............eso de pagar 1500 euros por 35 años pasara a la historia como la mayor locura que hicimos jamás.
Ahora recoramos al Govierno, a la prensa , a los constructores decir que un piso NUNCA BAJARÍA, y vemos como es falso ......Y LO SABÍAN, pero muchos ha caido. Ahora a pagar las consecuencias.
Como dice el refrán "la avaricia rompe el saco" y, al final el mercado, aunque suele beneficiar al gran capital, por pura lógica tiende a auto-regularse, y si no hay demanda, las viviendas tienen que bajar de precio por fuerza. ¿Hasta dónde? La respuesta es muy sencilla... Hasta que un español medio de a pie las pueda pagar o el banco esté dispuesto a dar una hipoteca por esa cantidad. Lo que está claro es que una vez que en España se cubrió la demanda inmobiliaria de la clase alta, media-alta y de los extranjeros adinerados (que son en última instancia los que hicieron que la burbuja se inflara, ya que estuvieron dispuestos a pagar el precio que fué necesario por las propiedades que adquirieron), ahora resulta que los señores constructores y especuladores se dan cuenta que la vivienda no se vende, ya que hay más pobres en España de lo que se suponía (la ley del mercado de la que se aprovecharon, ahora les paga con la misma moneda). Pues sí sres., España es un país de pobres trabajadores que ganan una miseria por su trabajo y que sólo piden una cosa... O que suban los sueldos, o que ,al menos, se pague por la vivienda proporcionalmente lo mismo que pagaron nuestros padres hace 30 años (en 5 años, se pagaba una hipoteca con el sueldo medio de un trabajador). Y no hay más.
Al usuario Jonn,
seguramente tienes razón, hemos metido la pata, tanto el usuario que exponía su impotencia, como tantos y tantos más españolitos de a pie ,que intentamos tener un piso dónde vivir.Ya sabemos que el poder adquisitivo del obrero nunca será comparable al del inversor, ¿es por eso que nos recriminas que intentemos tener una vivienda? ¿o es que somos una especie diferente y rara que debería hacinarse aparte de los "que si pueden"? Como bien sabes nosotros no podemos decidir el precio de nuestra vivienda, si no, te aseguro, no pagaríamos un valor que realmente no le corresponde, como ha sido el caso en estos últimos años. Hemos tenido la mala suerte de estar en el momento equivocado y el lugar equivocado y con una información engañosa, (si hubiésemos sabido que los pisos no sólo no iban a subir, si no que bajarían,como muchos de los inversores) otro gallo nos cantaría.
Mala suerte, la vida está llena de momentos en que no se acierta, por desgracia. El caso es que me resulta bastante increible que encima del esfuerzo realizado para tener algo básico para el ser humano, como es un lugar dónde vivir, salir perjudicados y escaldados, todavía haya personas como tú, que se permitan criticar nuestros actos y censurarnos a toro pasado. Jonn, yo también se acertar la lotería el día 26.