La crisis: Tiempo para los tangibles.
¿Nos os parece que va a ser así? Os pongo un ejemplo muy claro como es el del sector del automóvil. De todos es sabida la situación que están pasando todas las marcas y lo que sufren para poder vender sus dilatados estocajes de vehículos cogiendo polvo. Renault, Seat, Iveco, son sólo algunas de las empresas que ya han anunciado EREs parciales en sus distintas plantas de producción estatales. Pero no hablemos ya de los concesionarios, que ven como en sus instalaciones conviven los modelos de última generación con los que se supone que han venido a sustituir y que siguen a la espera de ser "endosados" (es el ejemplo de Mazda y su modelo 6, llamado, por otro lado, a ser superventas).
Pues bien. ¿Os gusta conducir? A quien le importa cuando lo importante es poder acceder a un coche, y punto. Es por ello que ya son pocas, o ninguna, las empresas de automóviles que recurren a los intangibles como gancho para el refuerzo de la imagen de sus modelos o marcas. Quiero poderlo pagar. Eso es lo que me gusta, deben pensar la mayoría de consumidores.
Cómo sino iba yo a saber que puedo conseguir un Audi A6 por menos de 30.000€, o un VW Passat por menos de 25.000€, etc. Es más. En este útlimo caso, el anuncio se sirve de una fotografía del coche con numerosas flechas dirigidas hacia el equipamiento de serie que equipa, que, como os podeis imaginar, nada tiene que ver con el que nos tiene acostumbrados la marca alemana.
Pero hay más. Incluso los canales de comunicación se están cambiando para acceder a segmentos de mercado que poco tienen que ver con los que ciertas marcas perseguían. ¿Vender un A6 en anuncios de radio resaltando sólo el precio? ¿Marcas con berlinas de lujo publicando anuncios en rotativos masivos?
El Marketing mix es posiblemente lo primero que varia en la definición que hacen las empresas de su estrategia ante situaciones como la actual, incluso antes que las operaciones y procesos de reingeniería. Y obviamente, este ejemplo puede extrapolarse a otros sectores, aunque, por la inversión que supone para las familias, el mercado de automoción crea escenarios muy claros para ver qué está pasando.
El precio, la comunicación y la presentación del producto y la marca se rinden a las necesidades a cubrir. Lo contrario sería crear productos nuevos contínuamente e invertir fuertemente en nuevos solucionadores...complicado. Por ello, debemos volver a recordar qué hay de tangible detrás de esos productos. Explicar de nuevo la tecnología asociada y la necesidad de no renunciar a ella, pero con argumentos algo más claros que el de un actor famoso conduciendo hacia el Tibet y sonriendo a la cámara (¡aunque el nuevo modelo de Lancia es espectacular!)
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