Como decía un humorista catalan: "el amor se va, pero ella se queda". Por si eso pasara, desde hace ya unos meses, algunas inmobiliarias españolas se han dado a eso del ingenio para poder "colocar" sus pisos, casas y apartamentos en plena crisis del sector, y se han lanzado a ofrecer una campaña de los menos ortodoxa: Le pagan a usted el divorcio si compra una de sus viviendas.
Impresionante. Pero el tema no acaba aquí. En algun otro caso, incluso te ofrecen hacerse cargo de la boda. Una oferta nada desdechable si partimos de la base que ello representa, en muchos casos, un gran desembolso (¿alguien tiene la respuesta exacta a la pregunta: la boda es un gasto o una inversión?).
Noticias como esta, por otro lado, son bienvenidas si tenemos en cuenta cómo la crisis se está cebando con las economías personales de los que se tienen que encargar de la manutención de sus parejas tras un divorcio. En este sentido, el que suele salir peor parado de todo el trámite es el hombre, por lo que es a éste al que le puede convenir más la oferta de la pareja.
El dato: La crisis aumenta un 30% los pleitos por las pensiones de alimentos. Los bolsillos españoles no pueden soportar la presión de los fracasos sentimentales en los tiempos que corren. Un ejemplo es el que pone este lector de 20 minutos:
Sr. X, casado y con dos hijos. Con un sueldo de 1.200 euros al mes. Si se divorcia, el juez dejará el piso a su mujer y a sus hijos. Piso del que él deberá pagar la mitad de la hipoteca (sin vivir en él y en el que seguramente vivirá su ex mujer con su nueva pareja); deberá pagar 300 euros (como mínimo) para la manutención de cada uno de sus hijos. En definitiva deberá pagar a su mujer mensualmente 600 euros por los hijos y es posible que 500 euros por la mitad de la hipoteca y con lo que le resta de su nómina, vivir.
Este mismo hombre añade algo que quizá genere controversia: ¿Si en el momento de la separación se vendiera la vivienda compartida (en lugar de "cederla"), existiría menos violencia de género?. Ahí queda, aunque no es un tema para este foro.
Sea como sea, a la presión sentimental se une la financiera en el momento de pactar una separación, lo cual nos obliga a tener la mente clara y no cometer errores como el de pensar sólo en el corto-medio plazo. Por ello, y por último, os añado algunas pequeñas recomendaciones para que vuestras finanzas personales no se vean demasiado mermadas tras el desenlace matrimonial:
- La protección de su salud financiera durante este tiempo es crucial, y nadie debe entrar a ese proceso sin un abogado de confianza.
- La protección de su salud financiera durante este tiempo es crucial, y nadie debe entrar a ese proceso sin un abogado de confianza
- Normalmente, todo lo que usted y su cónyuge adquirieron desde el día en que estuvo casad@ está sujeto a división.
- Cuando se dividen los bienes, el tribunal considera en cada uno de los cónyuges la capacidad de ingresos, la duración del matrimonio, y cuánto ha contribuido cada uno de los cónyuges a la construcción de los bienes del hogar.
- No asuma que el divorcio borrará cualquier deuda. Usted será responsable de la mitad de toda la deuda adquirida en forma conjunta.