En España la inmensa mayoría de los ciudadanos que tienen algún ahorro lo mantienen en cuentas sin remuneración. Los bajos tipos de interés, el riesgo de colapso y rescate de algunas entidades, la opacidad en la información y, sobretodo la falta de confianza hace que nos sea más interesante mantener el dinero debajo del colchón, aunque éste pierda el valor de la inflación.
Como en cualquier partida de riesgo, lo recomendable es diversificar. Si eres de los que tienen un pequeño rinconcito y quieres sacarle algo de rendimiento, aquí van algunos consejos y aclaraciones extraídos de La Vanguardia digital y que resultan bastante reveladores.
"(...) ante la gravedad y prolongación de la crisis, los ciudadanos tienden a reducir el consumo y a ahorrar más. Sin embargo, (...) la desconfianza es tan alta que quienes optan por el ahorro lo hacen por fórmulas que parecen más del pasado. "La gente se retira de los fondos de inversión o de las fondos de renta variable, se va de la bolsa y vuelve a los depósitos a la vista más tradicionales.
(...) Un reciente estudio de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae) confirma que un 66% de los consumidores sigue ahorrando en cuentas corrientes y depósitos a plazo, mientras que solo un 5% se arriesga en productos más complejos como los fondos de inversión o la bolsa.
- EL DINERO EN CASA: Bajo el colchón
Cabe recordar que el Fondo de Garantía de Depósitos garantiza hasta 100.000 euros en caso de quiebra de un banco, lo que debería dar tranquilidad a quienes siguen confiando en ellos. Por supuesto, ese fondo tiene un límite, pero hay que tener en cuenta que tener el dinero en casa tiene también sus riesgos y consecuencias.
- COMPRA DE ORO Y PLATA: Acopiar el precioso metal
(...) han proliferado en los últimos meses las tiendas de compra y venta de oro. Aunque los propietarios de estas tiendas aseguran que entre sus clientes principales se incluyen los divorciados de ambos sexos que quieren desprenderse de sus antiguas joyas (se venden, para ser luego fundidas en oro o plata), lo cierto es que su éxito reciente se debe a la necesidad de vender joyas para salir al paso o al deseo de comprar oro, considerado un valor refugio.
Sin embargo, aunque tiene ventajas, su naturaleza especulativa y su valor actual en máximos no lo dejan como una clara inversión.
- REORIENTACIÓN DE LOS DEPÓSITOS: Vuelve el plazo fijo
La rentabilidad de una cuenta fija anual es baja, puede oscilar en general entre el 1,8% y el 3%, pero aún así es de los pocos productos que siguen creciendo. La seguridad que ofrece el Fondo de Garantía de Depósitos y la incertidumbre de otras ofertas de más riesgo ha propiciado su crecimiento. Los clientes cambian de entidad para buscar más rentabilidad como si se tratase de una compañía de telefonía móvil. Y en ese panorama ha aparecido también la Banca Ética, como una opción más ideológica que financiera. También crecen los pagarés. Y han tenido una buena acogida los bonos, como los que ha puesto a la venta la Generalitat, con un interés más alto. La deuda autonómica tiene menos garantía pero más remuneración que la del Estado.
- LAS OPCIONES QUE ASUSTAN: Productos de alto riesgo
La crisis de las hipotecas subprime que empezó en Estados Unidos en el verano del 2006, la caída de las bolsas desde Wall Street a Tokio, la inestabilidad de los fondos de inversión en renta mixta y variable, los problemas con las participaciones preferentes... Para la persona que tiene unos ahorros el modo de invertirlos se ha convertido en un quebradero de cabeza. Leer la letra pequeña de los contratos no es suficiente y muchas veces no se sabe donde acudir para ser aconsejado porque las entidades bancarias son parte implicada e intentan colocar sus productos más rentables. Ahora más que nunca es necesario negociar y exigir garantías y asegurarse la posibilidad de recuperar el capital sin penalización, por si acaso.
- LAS CUENTAS EN DIVISAS: En dólares, libras o yenes
Hace poco años por cada 100 euros te daban casi 150 dólares. Pero con la crisis empezó a caer la cotización y ahora mismo por 100 euros el cambio está en 131 dólares. Este hecho y los temores sobre el futuro del euro (o la posibilidad de que España volviese a la peseta y todas las cuentas en euros se convirtiesen en esa moneda) han reabierto el interés por las cuentas corrientes en dólares, o en otras monedas fuertes como la libra esterlina o el yen (no tanto el franco suizo, dado que el Gobierno prefiere su devaluación para que sus productos sean más competitivos). Se pueden abrir cuentas en divisas en España (hay un coste de apertura y comisión por el cambio) o en el extranjero (hay que viajar al país)
Comentarios ¿Qué hacer con mis ahorros?
me gusto mucho tu bolg tienes cosas interesantes
Muchisimas gracias Tramites.